Abanico Jaguar Pintado a Mano
La poesía que aquí habita
Me despierto temprano, sabes, con poca luz en el cielo
con esfuerzos al moverme, y aparte ciego como murciélago.
Camino lento, me siento pesado como si fuera elefante,
seguro eso ha de pensar de mi él que de abajo es residente.
Me dejo imaginar que tengo la gracia de cualquier felino
cuando me visto de amanecer para sentirme más cómodo,
Empiezo a correr, a saltar y sin respirar pretendo que puedo volar
como si fuera ave de paso viajando al azar entre las nubes y el mar.
Yo apreso esos minutos cuando el rocío se convierte en espejo de oro,
Tal como serpiente, me deslizo entre las estrellas para huir del frio,
Rugidos de libertad se escapan del aliento de mi boca,
Mientras dejo al día hacer de mi una invencible bestia.